BioMason grown brick

BioMason: El ladrillo biológicamente cultivado

Dentro de los porcentajes de contaminación en nuestro ambiente y en especial las emisiones de dióxido de carbono, el 40% de estas emisiones se le atribuye globalmente a la industria de la construcción. La construcción sostenible, en mi opinión, debe ser considerada con prioridad al momento de atender el diseño y la construcción de edificaciones. La construcción verde ciertamente envuelve sinergía entre sistemas, el ambiente natural, comportamiento humano, calidad de aire interior, agua, emplazamiento del edificio y claramente, sus materiales.

bioMason brick layout

La selección de los materiales es tan importante como la orientación y emplazamiento de la estructura en el solar siendo así como de forma colateral, en la que cada elemento del edificio se conecta en ciclos cerrados, trabajando en equipo. Es por esta razón que se debe considerar la cantidad de contaminación que continuamos arrojando al ambiente al utilizar los materiales incorrectos.

La contaminación por manufactura industrial de materiales es una tarea a ser observada. La manufactura del hormigón por ejemplo, emite enormes cantidades de dióxido de carbono al ambiente, siendo este un material que hasta la fecha utilizamos desde la época de los Romanos de acuerdo a los records. Esta es la cantidad de contaminación por tiempo que llevamos contribuyendo de forma negativa al ambiente y el procesamiento del ladrillo tradicional no es tan distinto al hormigón en sus emisiones.

La manufactura del hormigón, uno de los materiales con mayor consumo energético, utiliza cal convertida en cemento Portland por medio de un proceso de altas temperaturas. La producción global del cemento en el 2008 sumó 2.8 billones de toneladas, con cantidades equivalentes de CO2 emitidas hacia la atmósfera. La manufactura de ambos, el hormigón y la arcilla, incluyen procesos de consumo energético intenso para la extracción de materia prima, transportación y fuentes de combustible para los hornos.

Sin embargo, existen soluciones que atienden esta situación hoy día. Nuestros amigos en bioMason, han ejecutado una idea que contribuye a un cambio positivo proveyendo un material de construcción completamente sostenible, y lo mejor de todo es: que se cultiva!

La compañía iniciadora, dirigida por la Arquitecta/Científica Ginger Krieg Dosier, quien se dispuso a ejecutar esta tarea de alcanzar un producto sostenible, ha tenido éxito con el ladrillo bioMason con una investigación que aún no ha cesado.

Team bioMason displaying de grown brick Biomineralización

La manufactura o bien “el cultivo” de los ladrillos de bioMason, se basa en el proceso de biomineralización, el cual prácticamente no consume energía al momento de crear el ladrillo, algo similar a la hidroponía, como explica la compañía:

“El proceso de “cultivar” los ladrillos, es similar a la hidroponía- donde moldes de mezcla con el microorganismo se alimentan de una solución acuosa que endurece el ladrillo cumpliendo con las especificaciones requeridas. Los ladrillos tradicionales se forman con moldes de ladrillo y luego se queman para endurecerlos. El proceso de bioMason simplemente elimina la necesidad de quemarlos sustituyendo el proceso de curado/endurecimiento con la formación de cemento estructural controlado biológicamente.”

¿Qué tal la resistencia del ladrillo? ¿Cómo compara con los ladrillos tradicionales?, se puede estar preguntando.

Los ladrillos cultivados de BioMason, se comparan en resistencia con arena calcica-cementicia. La combinación de biomasa, agregados, nutrientes, minerals, y bacteria para producir el bio-cemento natural, toma menos de tres días en temperatura ambiente para crecer un ladrillo prefabricado por medio de la bio-mineralización. Este proceso es similar a la formación de corales cuando la fijación entre el carbonato de calcio y los minerales alternos, ocurre. Un proceso donde no existe desperdicio alguno y libre de contaminación, donde los agentes naturales se combinan y reaccionan para producir un producto completamente sostenible.

El galardonado ladrillo de bioMason, que recientemente entró en la lista de los 15 semifinalistas de la Competencia Buckminster Fuller 2015, y sin duda, es un producto con positivismo ambiental. Muchas de las características positivas del ladrillo provistas desde la página principal de Bio Mason, lee como continuación:

  • Hecho en temperatura ambiente, cero emisiones de CO2, dependencia mínima de combustible fósil.
  • Cero desperdicios en el proceso de manufactura.
  • Puntos ambientales.
  • Producto Customizable
  • Rendimiento adicional al material como el aumento del aislamiento térmico.
  • Nutrientes y minerales requeridos en el proceso, se obtienen de fuentes naturales y renovables, pero también pueden ser extraídos de corrientes de desechos industriales.

Todas las imágenes provistas  cortesía de BioMASON®

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Mabelle Plasencia

Founder and Editor at INmatteria©
• Architect | LEED AP BD+C, with an intense passion for materiality, innovation, technology and science. • Arquitecta | LEED AP BD+C apasionada por la materialidad, innovación, tecnología y ciencia.